El nombre de la Finca viene dado por la zona en la que se encuentra, denominada “Pozuelo”. La Finca El Pozuelo se encuentra en una zona declarada Parque Natural desde 1989. Además esta zona forma parte de la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena y de la Zona Especial de Protección para las Aves.
El mapa a continuación muestra el término municipal de Jabugo allá por el año 1898. En el mismo podemos comprobar que muchos de los senderos o caminos usados por contrabandistas, vecinos o bandoleros en siglos pasados siguen existiendo en la actualidad.
La extensión total es de unas 40 hectáreas, espacio dividido en parcelas para tener un mejor aprovechamiento a la hora de alimentar a las 50 ovejas que tenemos, las cuales sirven para limpiar el campo de malezas y hierbas y así evitar incendios.
Es un orgullo seguir año tras año ofreciendo un producto de la máxima calidad en un mercado que ha abierto sus puertas a la globalización y que lo mismo competimos con productores franceses que estadounidenses. Sin embargo, lo que sí esperábamos, era que la gente que comprase nuestras nueces fuesen personas concienciadas y a favor de un mundo más rural, donde se valorase el esfuerzo del agricultor y aunque se pague un precio más alto, el resultado es un fruto con un sabor y una textura que nada tiene que ver con cultivos que han sido tratados con productos que alteran el ciclo de vida natural del árbol.
Aunque hayan sido pocos los años en que hemos tenido alguna enfermedad en los árboles, sí han sido muchos los quebraderos de cabeza para tratar al árbol sin usar ningún tipo de fertilizante o pesticida: las talas, el arado, el riego… son tareas costosas y peligrosas para un árbol tan sensible como el nogal, pero si todo se hace a su tiempo y le dedicamos las inversiones necesarias, finalmente podremos hacer que el árbol vuelva a sus condiciones óptimas.
Zarzas, aulagas y helechos componían el suelo de unas 12 hectáreas de terreno. Nosotros somos de los que piensan que, si tenemos algo, hay que cuidarlo, por lo que comenzamos removiendo un poco la tierra para que se oxigenara. Tras dividir la Finca en diferentes parcelas y así aprovechar mejor el espacio para que las ovejas hiciesen su trabajo de “desbrozadoras” naturales, comenzamos la tala del castañar y la posterior quema de ramas.
Debido a que la madera de castaño es muy resistente, decidimos usar parte de los troncos como postes para futuros vallados y algunas varas para hacer “jurgas” (herramienta usada en el corcho para separar las planchas del árbol), “horquillas” (herramienta que nos sirve para por ejemplo arremeter la candela) o “garabatos”, (que usamos para despegar zarzas de vallados o árboles.
Cuando ya conseguimos terminar de limpiar esta Finca decidimos injertar los castaños bravos, que dan una castaña pequeña y con poca carne, con otras variedades como Planta Alájar, Helechal o Vázquez, las cuales producen castañas de mayor tamaño y mejores para el consumo humano. Hace ya más de 10 años de los primeros injertos y muchos de aquellos castaños olvidados vuelven a estar en perfecta forma y proporcionando un fruto sabroso y de gran calidad, todo esto sin usar en ningún momento productos o fertilizantes que pudieran, como con las nueces, alterar el ciclo del árbol.
De manera constante tenemos unas 50 ovejas y 2 machos. Las ovejas nos sirven fundamentalmente para limpiar el campo de hierbas, las cuales son un problema en caso de incendios ya que ayudan a propagar los mismos en la época estival donde llegamos a alcanzar los 40 grados centígrados, cada vez más frecuentemente. Las ovejas están siempre sueltas y las vamos pasando de cerca en cerca en función de la comida que tengan en cada una. Únicamente se dejan encerradas cuando van a parir, para evitar que otros animales como zorros, meloncillos e incluso águilas puedan atacar a los borregos o a las madres mientras dura el parto.
También queremos darle su pequeño espacio a las gallinas que tenemos. Actualmente son 12 y son ponedoras, y, desde las 12 del mediodía hasta que entra la noche, se encuentran picoteando a lo largo de la Finca, fundamentalmente en la zona de los nogales donde encuentran muchas lombrices y otros insectos. Un poco de maíz molido es el complemento ideal para que pongan unos huevos que nada tienen que ver con los que encontramos en supermercados, la mayoría de ellos provenientes de granjas extensivas.
Aprovechamos el estiércol tanto de las ovejas como de las gallinas para abonar la tierra. En función de si lo queremos de invierno o de verano, usamos un cercado diferente, para que la tierra pueda respirar y así los tubérculos y hortalizas tengan el máximo de nutrientes. En invierno plantamos ajos, coles, espinacas, lechuga… llegando a la primavera ponemos patatas y finalmente en verano sembramos pimientos, tomates, calabaza, cebolla, berenjenas, calabacines o pepinos. Muchos de nuestros clientes han disfrutado de estos pequeños placeres durante sus estancias en nuestras casas y nos es muy gratificante cuando algunos de los pequeños nos preguntan si tenemos más.
Una vida rodeada de naturaleza no son únicamente alegrías. Los que trabajamos en el campo dependemos de muchos factores externos, y un mal año de lluvias o muy seco puede ser un gran quebradero de cabeza. Sin embargo, lo que reporta es mucho más gratificante.
Propietario
Diplomado en Turismo en el año 2012 por la Universidad de Sevilla. Formación dual en Potsdam (Alemania), en un curso de 3 años de Dirección Hotelera. Guía Turístico de Andalucía desde el año 2018, con Inglés y Alemán como idiomas.
Mi lengua materna es el castellano, aunque, tras vivir en Escocia y Alemania, he adquirido conocimientos altos de dichas lenguas: Ingles C1 y Alemán B2. Además tengo conocimientos medios de francés e italiano.
Mi vida laboral ha sido corta pero intensa, habiendo trabajado en varios hoteles 4* donde he podido aprender y desarrollar muchas de las habilidades que ahora incorporo a mi profesión.
He trabajado en Hoteles en Sevilla, Ibiza, Rangsdorf (Alemania), Potsdam (Alemania) y finalmente en Marbella. Además, trabajé como asistente de ventas en Edinburgo, donde aprendí inglés.
Actualmente gestiono la parte turística de la Finca, además de ayudar en las diferentes labores del campo, las cuales como muchos de nuestros clientes saben, son interesantes a la vez que variadas.
Además del factor familiar, siempre me ha atraído la naturaleza y el trato con las personas, por lo que desarrollar mi carrera en unas Casas Rurales, donde puedo llegar a conocer a muchos de los clientes e incluso llegar a tener amistad con algunos de ellos, es un sueño hecho realidad.